
Montevideo.
Ciudad vieja...de carros y caballos cansados...que deambulan por avenidas angostas.
Ciudad venida a menos.
Ciudad con aura de mar y soles de candombe.
De Murgas y de Llamadas.
De eternas ofrendas florales para YEMANJÁ.
Allí se encuentra la hermosa damisela de ojos grises....
ojos sabios....repletos de pasado y espanto.
Con sus mates de hierbas extrañas
que curan los males del alma y alivian las penas del desamor.
93 años de pura empiria y promesas cumplidas de fidelidad eterna.
Extraño tus manos firmes...manos de campos añorados....
manos rebeldes al temblor de la vejez.
Me aferro a tu voz suave y dulce
cada vez que necesito volver desde mis abismos...
y a pesar de mis osadías te llevo conmigo escondida en cada uno de mis pudores.
Hermosa Servanda de mi alma...
se me quedó grabada en la memoria,
el milagro de tu voz chiquita...aquella tarde húmeda de marzo,
regalándole una canción de cuna a mi hijo.

3 comentarios:
Gracias hermanita por exponer tu cariño ,y nunca cambies.Milton y familia.
Que lindo encontrarte en palabras. Hace mucho que no tenemos unos de esos ataques. Te mando un besote.
ABSOLUTAMENTE CONMOVEDOR E INTENSO COMO SÉ QUE ES TU VIDA.
ESTOY ORGULLOSA DE CONOCER A ALGUIEN CON LA MAGNITUD DE SENTIMIENTOS QUE POSEES Y QUE ESTAS DISPUESTA A BRINDAR A QUIENES SE ACERCAN A VOS, EN TODOS LOS ÓRDENES DE LA VIDA.
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