martes, 20 de junio de 2006

Yo, La Enamorada

Yo sabía que no querías usar ese disfraz.
Lo sabía.
Ojalá recuerdes con humor mi empecinamiento, convertido ya en el hombre que hayas elegido ser, parado en la vereda de la vida que hayas elegido vivir.
Cuando yo sea tu pasado que no enoja y ya no mas tu porvenir.
Y en este mientras tanto de tu niñez: Yo y la catarata de humedad en mis ojos en esa fiesta de fin de año.
Yo, la enamorada de cada una de tus piruetas de hijo.
Vos...todos los días...y a cada instante: Iluminando mi Camino.

lunes, 19 de junio de 2006

Tigres de Borges


Imposible eludir la tentación de compartir la poesía de un maestro...
Debajo de tanta grandeza literaria, la pura escencia de un hombre para quien un libro es una prueba de amor...
Humildemente los convido a disfrutar de este bellísimo poema, el cual ...irremediablemente...y cada vez que lo releo..me conmueve hasta los huesos.

El amenazado

Es el amor. Tendré que ocultarme o huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre
es la única. ¿De qué me servirán mis talismanes: el
ejercicio de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje
de las palabras que usó el áspero Norte para cantar sus
mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de
la Biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven
amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos,
la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que
miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo se, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz,
la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan las hordas.
(Esta habitación es irreal, ella no la ha visto).
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.


J.L.B. de El oro de los tigres (1972)

martes, 13 de junio de 2006

Perdón Rojo


El ceremonial comienza siempre en el momento de lo exacto...no hacen faltas alertas en arena para anticipar la llegada de la angustia.
Alcanza la reedición completa de sus miedos infantiles en una sola idea absurda imposible de ignorar.
Parece sonreír...en un instante de pura alqumia.
La sonrisa no delata solo placer...no es sino la expresión de un disfrute que parece devenido de un más allá...puro goce y oralidad.

Una sonrisa y ese fluido rojo en sus labios.
Un pacto y su cuerpo instrumento de expiación.

Un ritual inevitable, comandado por el terror de ese estar demasiado a merced de represalias terrenales y divinas, terremotos y derrumbes espirituales.
En lo profundo de su mirada todo está meticulosamente distribuido...perfecciones deseperadas en anhelos de elementos equidistantes por doquier...
Cada una de las velas es una oración no escuchada...
Sus labios se preparan para repetir las palabras del perdón en el orden requerido...necesario...inconmovible
Y una redención que se retrasa... a la luz de las oraciones que ayer fueron silenciadas.
Todo transcurre según lo pactado...tal y como aquello que siempre retorna al mismo lugar.
Duda y postergación. Deseo en vaivén desde la base de lo imposible.
El ceremonial ya está transcurriendo...
Y el perdón no tarda en llegar...de la mano de un dolor tan rojo como aquel resplandor de fluidos en su boca. Posted by Picasa

viernes, 9 de junio de 2006

Colores de Infancia


Recuerdo oleadas desoladas...mareas altas de inviernos azules que todavía hablan...jugando a fabricar nostalgia.
Y una vez más se acercan a mi antiguos aromas de mares amigos y playas vacías...soledad de arena...sin rastros de nada.
Todavía me despierta el perfume de aquel pasto recién cortado...con el color de lo verde mojado...
Y yo jugando rayuelas de infancia...detrás de la higuera de las soledades.
Higuera de los frutos abandonados y lágrimas de niña.
Y luego un gran remanso de tardes amarillas...de siestas despiertas en el afán de un beso secreto infantil...
Y ya un cielo que se vuelve cada vez más naranja...como anunciando una promesa de luciérnagas de verano en mi cama.
Ya en sueños... dibujo ausencia de moras no maduras y de manzanilla silvestre para regalar...sueños de ojos brillantes en la oscuridad...
Al final del cuento sólo aquellas luces pálidas que no alumbran ni encandilan ...y otra vez la música de los fríos largos...
Y no alcanzan las frazadas de colores mansos que tejieron los abuelos para entibiar un recuerdo feroz y presente.

jueves, 8 de junio de 2006

Ojos Bien Abiertos


A veces el mundo confabula y te deja la mirada perdida.
A veces una creencia se parece tan intensamente a lo real...demasiado rápido para atinar a sostenerte.
A veces una esquina se transforma en melancolía...una casualidad resucita olvidos y una nueva escena de piel se hace oír a los gritos.
A veces elegir entre un justo a tiempo y un demasiado tarde se vuelve tan urgente como una bocanada de coraje.
No sé como pedirte que te quedes sin que intentes lastimarme... sabiendo que soy incapaz de huír de mi silencio emocionado al oír la bienvenida de un extraño.

Siempre me arrebato cuando el daño ya está hecho.

Tengo ganas de olvidarme del suspiro desde el primer abrazo.
Tengo ganas de una desmentida....
De engañarte sinceramente con la práctica de todas mis verdades.

Recién empiezo a comprender...que te quedaste en mi...desde que pude distinguir entre hombre y una amenaza de amor...con los ojos bien abiertos.


Y mientras tanto...dejarme mirar en ese sendero empedrado... y marcar el camino para no perderte el paso.